(A la princesa herida)
En primavera,
bailas alrededor de mi árbol y sobre mis libros de inglés
recogimos la esperanza,
y me enamoré de ti,
princesa herida.
En verano,
frente al mar,
lo dijiste todo, no debiste.
En otoño,
mis postales ya no te llaman,
mas bien, yo te extraño cada estación del año,
y en cada brisa, mis ojos te esperan.
En invierno,
tengo que admitir y dimitir.
I
En primavera,
tenemos que coincidir,
cada vez en doce canciones.
Tu no cantas para mí,
pero yo en ti escribo,
para tenerte desde adentro.
Tras cada andar,
tu mirada es mi ilusión,
y yo que pensaba dejarte pasar,
en indecisión coincidimos en la primera canción.
Hoy no es una canción desesperada,
es una canción de amor, para ti amor,
con doble bocinas te amo, día a noche, noche a día,
te amo de todos modos y cada vez.
II
No te escribiré cien canciones de amor, mi amor,
pero me explayaré dentro de tus líneas
para desde adentro amarte, en una canción
te ofrezco mis anhelos, una vez al día.
Te tengo hambre, segundo a segundo desde mi cama
te envidio, minuto a minuto, quien seas en esta vda
te quiero, hora a hora, mi patrimonio desdichado
no importa tu pasado, me alerta el presente.
Estoy presente dentro de ti, y tu dentro de mi,
tu amor llena mis horas desesperadas,
y mi roto anuario, me desesperas.
Sentémonos a conversar,
princesa herida, patrimonio hipotecado
no importa tu pasado, me alerta el presente.
No te escribiré cien canciones de amor, mi amor,
pero me explayaré dentro de tus líneas
para desde adentro amarte, en una canción
te ofrezco mis anhelos, una vez al día.
Te tengo hambre, segundo a segundo desde mi cama
te envidio, minuto a minuto, quien seas en esta vda
te quiero, hora a hora, mi patrimonio desdichado
no importa tu pasado, me alerta el presente.
Estoy presente dentro de ti, y tu dentro de mi,
tu amor llena mis horas desesperadas,
y mi roto anuario, me desesperas.
Sentémonos a conversar,
princesa herida, patrimonio hipotecado
no importa tu pasado, me alerta el presente.
III
Hoy me quiero morir,
te fuiste y me dejaste,
sin una palabra, todo esto
sería nada, pero te extraño
desde anoche.
Te fuiste y me dejaste,
sin un beso para recordar
aunque yo te quise en demasía
y tú me quisiste en agonía
esta noche,
te extraño en la oscuridad con un vaso roto.
Sin una palabra, todo esto
se convierte en abandono
y resentimiento puro,
en dos noches vacías,
prefiero tu ausencia a tu recuerdo.
Desde anoche,
me quiero morir,
aunque yo te quise en agonía,
y tu en demasía…
No hay comentarios:
Publicar un comentario